Pueyrredón fue el que festejó, en la apertura del torneo de Primera División. Tuvo que esforzarse al máximo, para derrotar a San Lorenzo, uno de los equipos ascendidos.
En los papeles previos, se enfrentaban dos realidades bien opuestas. Uno que busca pelear en lo más alto y otro que intentará asegurar su permanencia en la élite del básquet bahiense.
La realidad es que esa diferencia no se vio. El purre arrancó y cerró mejor el partido, pero en el medio, el naranja fue el que comandó el resultado.
Propio de la inactividad, el inicio fue errático sobre todo para el visitante, que tardó 3 minutos en anotar. El local castigó en el juego interno y cargando el rebote, se adelantó 10-3. El trámite se empezó a tornar de ida y vuelta, sin pausa. Allí, San Lorenzo creció. Se sintió cómodo, corrió la cancha y con el 1 vs 1, dio vuelta la historia: 17-19.
Ya el visitante plantó bandera e incluso se lo notó mejor parado. Desde la base, Fortelli fue determinante (9) y en el juego interno, el ingreso de Coria le vino como anillo al dedo (11 pts en el PT). Lo del purre eran pinceladas discontinuas. Probó con una defensa zonal, que se desvaneció rápidamente y en ofensiva, sobrevivió con Vasconcelo (8) y Hollender (6). Así y todo, el visitante se fue arriba 34-40.
La vuelta del descanso largo pareció favorecer a Pueyrredón. Los triples le dieron una cuota de alivio, que no había encontrado en el primer tiempo (44-44). Sin embargo, empezó a abusar en los tiros lejanos y en frente, Lacana con su participación en la pintura le dio puntos a su equipo (7) y la ventaja de +7: 46-53.
Ahí, fue el momento en dónde empezó a notarse el resurgir del local. Muy de a poco, pero fue entendiendo por dónde estaba su ganancia. Y era claramente en la pintura. Suficiente para que el dúo Hollender (6) – Belleggia (7) se destaque y provoque la igualdad en 55.
El último segmento empezó con un gran susto. Pavón fue en busca de un rebote y cayó sobre el parquet, provocando un duro golpe en su rodilla. Se temía lo peor y luego de 5 minutos, pudo levantarse por sus propios medios. Igualmente, no volvió a ver acción.
A falta de 5 minutos, San Lorenzo estaba arriba 62-65, con un gran pasaje de Agulló (8 pts). En ese lapso, llegó el quiebre del encuentro. Se produjo la reacción absoluta del equipo de Piccinini. Estampó un terrible parcial de 16-2, que hizo que pase al frente 78-67, a falta de un minuto. ¿Cómo se dio? Con rebeldía, personalidad, juego y principalmente, por la capacidad de Hollender.
Fue el amo y señor de la pintura. Comandó la levantada. Anotó 8 pts de los 16 del parcial. El restó fue gracias a un bombazo de Marín y Segundo, más el 2/2 en la línea de Belleggia.
Finalmente, Pueyrredón se quedó con el juego 85-73 ante un duro rival como San Lorenzo.




¨Estamos muy contentos por la victoria, a pesar de que nos costó mucho el partido. Recién lo pudimos destrabar a lo último, pero es el primer partido después de una larga pretemporada y eso también influye en el ritmo y juego. Nunca hay que confiarse, todos los equipos hacen muy buen partido y lo importante, es tener el carácter y la personalidad que tuvimos en el final. Las expectativas son altas, pudimos reforzarnos bien, y la idea es superar lo del torneo pasado¨ Juan Pedro Hollender, jugador de Pueyrredón.

Síntesis – Primera – Fecha #1
Pueyrredón 85: Segundo Vasconcelo 15, Lucas Marín 11, José Belleggia 15, Eddie Roberson 8, Juan Pedro Hollender 26 (FI); David Pineda 3, Pedro Pérez Pavón 0, Tomás Bruni 7 y Gregorio Gerhardt 0. DT: Fabricio Piccinini.
San Lorenzo 73: Luciano Fortelli 13, Esteban Benedetti 4, Alejo Agulló 15, Franco Ferrari 8 (x), Tomás Lacana 11 (x) (FI); Joaquín Coria 17, Franco Elichiry 2, Sebastián Branciforte 0, Tobías Soria 2 y Alan García 1. DT: Claudio Queti.
Parciales: 17-19, 34-40 (16-21), 55-55 (21-15) y 85-73 (30-18).
Árbitros: Alejandro Ramallo, Horacio Sedán y Juan Gabriel Jaramillo.
Estadio: Vicente Palermo (Pueyrredón).






